En México, hablar del mercado informal no es referirse a una excepción o a una anécdota económica. Es, en muchos sentidos, el rostro cotidiano del trabajo y el comercio. Desde puestos ambulantes y changarros hasta servicios domésticos, talleres familiares o comercio por redes sociales sin facturación, la economía informal abarca más de la mitad de la fuerza laboral del país.
De acuerdo con datos recientes del INEGI, para el primer trimestre de 2025 la tasa de informalidad laboral alcanzó el 54.3 %, lo que equivale a más de 32 millones de personas sin acceso a seguridad social ni protección jurídica. Esta cifra incluye tanto a quienes laboran por cuenta propia sin registro fiscal, como a empleados en negocios informales o incluso trabajadores en empresas formales, pero sin prestaciones.
Además, el mercado informal genera casi el 25 % del PIB nacional, lo que confirma que no es un espacio económico marginal, sino estructural. Su magnitud exige comprensión, análisis y propuestas sostenidas.
¿Qué es el mercado informal y por qué es tan grande?
Definición y alcance
El mercado informal comprende el conjunto de actividades económicas lícitas, pero que operan fuera del marco legal y fiscal establecido. Esto incluye negocios, empleos o intercambios que no están registrados ante la autoridad tributaria ni ofrecen prestaciones laborales a sus trabajadores.
Las formas más comunes de informalidad en México incluyen:
- Comercio callejero (tianguis, vendedores ambulantes, puestos semifijos)
- Servicios personales (oficios, cuidados, reparación, asesorías)
- Emprendimientos caseros o familiares (comida, costura, productos de catálogo)
- Trueque o intercambio de bienes/servicios sin factura
- Trabajo sin contrato o seguridad social en negocios formales
A diferencia del trabajo ilegal, la economía informal no necesariamente viola la ley penal, pero sí opera al margen de la fiscalidad, la regulación laboral y las obligaciones patronales.
Cifras clave (2025):
| Indicador | Valor estimado | Fuente |
| Tasa de informalidad laboral | 54.3 % | INEGI, T1 2025 |
| Personas ocupadas en la informalidad | 32.5 millones | INEGI |
| Contribución al PIB nacional | ~24 % | El País, 2025 |
| Porcentaje que no cotiza en seguridad social | +60 % del sector informal | CONEVAL, 2024 |
Factores estructurales
El tamaño del mercado informal no es un accidente ni una elección individual aislada. Es consecuencia de factores estructurales que limitan el acceso al trabajo formal, elevan los costos de cumplir con la regulación y excluyen a millones de mexicanos del sistema productivo legal.
A continuación, se explican los principales factores que alimentan esta informalidad:
1. Alta carga regulatoria y costos para la formalización
Para una persona emprendedora o un microcomerciante, registrarse ante el SAT, cumplir con requisitos del IMSS, licencias municipales, pagos mensuales y contabilidad puede representar un proceso complejo, costoso y percibido como burocrático.
- Las microempresas (menos de 10 empleados) enfrentan trámites proporcionales más pesados que las grandes firmas.
- En muchas ciudades, se necesitan hasta 9 pasos y semanas de espera para operar legalmente un negocio básico.
Esto genera una barrera de entrada que desincentiva la formalización y refuerza un ecosistema donde operar informalmente parece más viable.
2. Falta de acceso a crédito, tecnología e infraestructura legal
Buena parte del mercado informal carece de acceso a herramientas básicas de financiamiento o soporte institucional. Las principales limitaciones son:
- Poca o nula bancarización: más del 40 % de los adultos no tiene cuenta bancaria.
- Desconfianza hacia instituciones financieras, fiscales o legales.
- Brecha digital: muchos trabajadores informales no tienen acceso constante a internet, dispositivos móviles o habilidades digitales, lo que complica el uso de plataformas como SAT, IMSS o fintechs.
Esto impide que muchos pequeños negocios o trabajadores por cuenta propia puedan acceder a créditos, seguros, contabilidad automatizada o incluso ventas en línea.
3. Necesidad de subsistencia frente a la falta de empleo formal
México presenta una paradoja: aunque hay crecimiento económico, el empleo formal no se genera al ritmo de la demanda laboral. Muchas personas —especialmente jóvenes, mujeres o migrantes internos— recurren a la informalidad por necesidad, no por elección.
Las causas más frecuentes son:
- Desempleo estructural en sectores formales (sobre todo en zonas rurales y urbanas periféricas)
- Falta de escolaridad técnica para acceder a trabajos especializados
- Crisis económicas o emergencias que empujan a la autoocupación inmediata (por ejemplo, vender comida desde casa o en la calle)
Según estudios del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), más del 65 % de quienes ingresan a la informalidad lo hacen por necesidad de ingreso inmediato, no por preferencia.
Desafíos del mercado informal
El crecimiento del mercado informal en México no solo refleja una salida de emergencia para millones de personas sin acceso a empleo formal, sino que también genera una serie de desafíos estructurales que impactan negativamente en la economía nacional, la equidad social y la competitividad productiva del país.
A continuación, analizamos tres de los principales retos asociados a este sector:
Precariedad y falta de protección social
Uno de los problemas más críticos de la economía informal es que la mayoría de sus trabajadores no cuentan con ningún tipo de protección legal, médica ni previsional. Esto significa:
- Sin acceso al IMSS o ISSSTE
- Sin derecho a pensión
- Sin vacaciones pagadas ni aguinaldo
- Sin mecanismos de defensa en caso de despido o abuso
Estas condiciones hacen que el trabajo informal se clasifique, en términos laborales, como “trabajo precario”, caracterizado por la inestabilidad, bajos ingresos y alta vulnerabilidad.
Grupos más afectados:
- Mujeres: Sobrerrepresentadas en labores domésticas no remuneradas, comercio informal y servicios personales.
- Jóvenes: Muchos egresan al mercado laboral sin encontrar empleo formal, por lo que inician en ocupaciones sin contrato ni seguridad social.
Según datos del INEGI (2025), más del 70 % de los trabajadores informales ganan menos de dos salarios mínimos y solo el 15 % cuenta con algún tipo de ahorro para el retiro.
Baja productividad y contribución fiscal reducida
El mercado informal suele operar con poca o nula inversión en capacitación, tecnología o infraestructura, lo que limita su eficiencia. Esta baja productividad tiene consecuencias no solo para los trabajadores, sino también para el país en su conjunto.
Principales causas de baja productividad en la informalidad:
- Escasa inversión en maquinaria o herramientas
- Bajo nivel educativo y falta de formación técnica
- Falta de acceso a financiamiento formal o capital de trabajo
- Producción en pequeña escala sin procesos optimizados
Además, la informalidad erosiona la base fiscal del Estado. Al no emitir facturas ni registrar sus ingresos, una gran parte de la economía permanece fuera del alcance del SAT.
| Indicador económico | Sector informal | Sector formal |
| Inversión en capacitación por empleado | Muy baja | Moderada/alta |
| Productividad laboral (MXN/hora) | Hasta 60 % menor | Base estándar |
| Contribución al ISR e IVA | Menor al 40 % estimado | Mayor del 90 % |
Esta situación limita el financiamiento público para servicios esenciales como educación, salud e infraestructura, lo que a su vez afecta de forma desproporcionada a las propias comunidades que operan en la informalidad.
Falta de inclusión tecnológica y financiera
En la actualidad, operar un negocio competitivo requiere acceso a medios digitales, pagos electrónicos, plataformas logísticas y servicios bancarios básicos. Sin embargo, en la economía informal:
- El 50 % de la población adulta no tiene cuenta bancaria.
- Más del 90 % de las transacciones se realizan en efectivo, incluso en zonas urbanas.
- Solo una minoría tiene acceso a herramientas como terminales de pago, cuentas digitales, facturación electrónica o tiendas en línea.
Este aislamiento tecnológico limita la expansión, la eficiencia y la resiliencia de los negocios informales. También los deja fuera de las cadenas de valor formales y de los programas gubernamentales de apoyo que requieren bancarización o registro fiscal.
Brechas asociadas:
- Brecha digital: falta de acceso a internet, equipos o alfabetización tecnológica.
- Desconfianza institucional: miedo a ser fiscalizados o sancionados por formalizarse.
- Costos de transición: percepción de que registrarse implica más gastos que beneficios.
Solo 1 de cada 10 micronegocios informales en México ha intentado digitalizarse, y la mayoría no conoce programas como el SAT Móvil o la plataforma “Citas Fácil”.
Oportunidades y puntos de intervención
Aunque el mercado informal en México plantea grandes desafíos, también ofrece un amplio campo de oportunidades para diseñar estrategias que promuevan la formalización progresiva, sin criminalizar ni excluir a quienes hoy dependen de esta economía para subsistir. El objetivo no es eliminar la informalidad por decreto, sino construir un ecosistema más accesible, eficiente y justo, donde más personas quieran —y puedan— integrarse al sistema formal.
A continuación, presentamos tres grandes áreas de intervención con alto potencial transformador:
Potencial de formalización
Diversas experiencias a nivel nacional e internacional demuestran que es posible formalizar segmentos del mercado informal cuando las condiciones institucionales son adecuadas. Tres factores clave han sido especialmente eficaces:
- Información clara y accesible: Muchos trabajadores informales desconocen los beneficios de la formalización, o bien, la perciben como excesivamente costosa o complicada.
- Simplificación administrativa: La digitalización de trámites, reducción de requisitos y plazos más cortos incentivan el registro voluntario.
- Incentivos fiscales o descuentos temporales: Programas como cuotas reducidas para nuevos contribuyentes (RIF o Régimen Simplificado de Confianza) han demostrado impacto positivo.
Ejemplo de modelo exitoso:
| Programa | País | Resultado destacado |
| Monotributo Social | Argentina | 1.5 millones de trabajadores formalizados |
| RIF (anterior) | México | Reducción del 100 % del ISR el primer año |
| MEI (Microemprendedor Individual) | Brasil | +13 millones de registros activos en 2024 |
En México, avanzar en este camino implica apoyarse en herramientas digitales, oficinas móviles de atención y alianzas con gobiernos locales y cámaras de comercio.
Inclusión financiera y digital
Una de las grandes barreras estructurales para la formalización es la exclusión financiera: millones de personas no tienen cuenta bancaria, historial crediticio, ni acceso a medios de pago electrónicos. Esto los limita tanto para crecer como para integrarse a plataformas legales de comercio.
Datos clave:
- 50 % de los adultos mexicanos no tiene cuenta bancaria (CNBV, 2024)
- 90 % de las ventas en el sector informal se hacen en efectivo
- Solo 15 % de los microemprendedores informales usan alguna app de cobro o banca móvil
La inclusión financiera y digital puede funcionar como “puerta de entrada” al ecosistema formal. Algunas medidas clave incluyen:
- Expansión de corresponsales bancarios y banca móvil en zonas rurales y urbanas marginales
- Incentivos para aceptar pagos electrónicos (subsidios en terminales, comisiones reducidas)
- Educación financiera desde una lógica práctica, enfocada en beneficios cotidianos
- Integración de tecnologías de bajo costo (como códigos QR) en pequeños negocios
Modelo inspirador: Pix (Brasil)
| Indicador | Antes de Pix (2019) | Después de Pix (2024) |
| Población sin cuenta bancaria | 32 % | 15 % |
| Transacciones digitales informales | Baja | +300 millones/mes |
| Adopción entre pequeños negocios | Limitada | Masiva (>65 %) |
Pix permitió que millones de trabajadores informales aceptaran pagos electrónicos sin costo ni requisitos bancarios complejos, generando trazabilidad, inclusión y eficiencia. México podría avanzar en esa dirección mediante un esquema público de transferencias digitales interoperables, simplificado y gratuito.
Apalancar “negocios inclusivos”
Otra vía prometedora es integrar a los trabajadores informales a cadenas productivas formales, sin exigirles transformaciones inmediatas ni totales. Aquí entran los llamados “negocios inclusivos”: modelos de negocio que vinculan a pequeños productores, comerciantes o proveedores de comunidades marginadas con empresas formales, generando valor mutuo.
Características de un negocio inclusivo:
- Ofrece productos o servicios diseñados para —o por— poblaciones de bajos ingresos
- Brinda acompañamiento, capacitación, financiamiento o infraestructura
- Permite que el actor informal participe en la cadena de valor sin perder su autonomía
Ejemplos de aplicación:
- Proveedores agrícolas informales que son capacitados y financiados por grandes empresas agroexportadoras para cumplir estándares formales
- Emprendedoras textiles o de alimentos que acceden a redes de distribución de tiendas de autoservicio mediante acuerdos comunitarios
- Comercio electrónico con logística subsidiada para artesanos o vendedores callejeros a través de marketplaces sociales
Según el Banco Interamericano de Desarrollo, los modelos inclusivos bien diseñados pueden aumentar hasta en un 60 % los ingresos de los participantes y reducir la vulnerabilidad laboral en el corto plazo.
¿Qué implicaciones tiene para ti?
La economía informal no es solo una cuestión de política pública o macroeconomía. Tiene efectos concretos en tu vida diaria, como ciudadano, consumidor, trabajador o emprendedor. Desde la calidad de los servicios públicos hasta las condiciones de mercado y las oportunidades para crecer, la informalidad repercute —para bien o para mal— en el entorno que compartimos todos.
A continuación, te explicamos cómo:
Impuestos y servicios públicos
Uno de los efectos más directos de la informalidad generalizada es la limitación del financiamiento público. Al no pagar impuestos sobre la renta, el consumo o las nóminas, millones de transacciones y empleos escapan del radar del Estado, debilitando su capacidad para invertir en bienes públicos esenciales.
¿Qué se afecta?
- Salud pública: Menos recursos para clínicas, hospitales y medicamentos gratuitos.
- Educación: Presupuesto insuficiente para infraestructura escolar, becas o formación docente.
- Seguridad: Limitaciones para fortalecer cuerpos policiacos o justicia local.
- Infraestructura: Rezago en transporte, caminos, agua potable o servicios digitales.
Cuando gran parte de la población trabaja o comercial sin contribuir, el esfuerzo fiscal recae de forma desproporcionada sobre quienes sí están registrados, lo que genera descontento, evasión adicional y un círculo vicioso difícil de romper.
Consumo y competencia
La informalidad también afecta tu rol como consumidor y ciudadano de mercado. Cuando compras en un comercio informal, puedes encontrar precios más bajos, pero también:
- Productos sin garantía
- Falta de comprobantes fiscales
- Riesgos en seguridad o calidad (alimentos, electrónicos, servicios)
Por otro lado, los negocios formales enfrentan una competencia desigual: pagan impuestos, cumplen regulaciones, dan prestaciones… pero compiten con quienes no tienen esos costos. Esto puede:
- Frenar la inversión formal
- Cerrar negocios locales con cumplimiento
- Distorsionar precios y condiciones laborales
Comparativa ilustrativa:
| Aspecto | Negocio formal | Negocio informal |
| Paga ISR, IVA, IMSS | Sí | No |
| Factura electrónica | Obligatoria | Generalmente no |
| Garantía de producto | Estándar | Opcional o inexistente |
| Emite comprobante de compra | Sí | En raras ocasiones |
| Aporta al gasto público | Sí (directamente) | Parcialmente (vía consumo) |
Aunque muchos consumidores prefieren lo informal por conveniencia, el impacto acumulado deteriora el ecosistema comercial y reduce la calidad del consumo responsable y sostenible.
Rutas de emprendimiento
Es importante reconocer que la informalidad también tiene una cara positiva: para millones de personas, representa el primer paso hacia la independencia económica. Tianguis, ventas desde casa, servicios personales o negocios familiares han sido históricamente la puerta de entrada al emprendimiento para miles de mexicanas y mexicanos.
Pero quedarse en la informalidad limita las posibilidades de crecer, innovar o escalar un negocio. Formalizarse —si se hace de manera gradual, accesible y acompañada— abre oportunidades que transforman el sustento en una empresa sólida:
Beneficios de la formalización para emprendedores:
- Acceso a crédito empresarial, microfinanzas y programas de apoyo
- Afiliación a seguridad social para el emprendedor y sus empleados
- Posibilidad de participar en cadenas de suministro formales o concursos públicos
- Construcción de historial crediticio y reputación comercial
- Acceso a plataformas de venta en línea, terminales de cobro y facturación
Ejemplo: Un vendedor ambulante que se formaliza y adopta pagos digitales puede triplicar su base de clientes al aceptar tarjeta y obtener línea de crédito para ampliar su inventario.